Proceso de Beatificación

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El sentir del pueblo llano y muchos miembros de la nobleza, consideraban a Bernardino de Obregón, aún en vida, como un santo, y esto se acrecentó tras su muerte, a cuyas exequias asistió el "todo Madrid" de aquella época.

Sus biógrafos nos dan detallada cuenta de los prodigios obrados por su intercesión, de los detalles de una vida entregada al servicio de los demás y al cuidado de los enfermos más pobres. Son numerosos los testimonios aportados por gentes de toda condición social, desde los más humildes, hasta Nobles, Obispos e incluso Reinas de España.

En 1637, la Nobleza de Madrid y el Ayuntamiento de la Villa, apoyando a la Congregación y a la Diputación del Hospital General, solicitó a Su Santidad el Papa Urbano VIII, la beatificación de este gran Siervo de Dios. Pero numerosas circunstancias adversas, entre ellas, las funestas guerras del siglo XVII, los enormes gastos del proceso y la desidia de algunos, fueron el motivo de que esta Causa acabara olvidada en los archivos de Roma, junto a tantas otras.

Por ello, es tan importante la labor que esta Archicofradía, heredera de la obra que el propio Venerable levantó en vida, siga en su empeño de difundir a los cuatro vientos, las virtudes de este gran hombre, y volver a poner en marcha su proceso de Beatificación.

Traslado de los Restos de Bernardino de Obregón

Un tema importante, relacionado con la figura de Bernardino de Obregón, y por tanto con su Causa de Beatificación, es el que se refiere a la exhumación y traslado de sus restos, algo que se ha producido en varias ocasiones desde su fallecimiento, hasta la actualidad. Se da la circunstancia, que hay informes de prodigios, ocurridos coincidiendo con todas ellas.

Podemos describir, a continuación, los varios traslados habidos, de los que tenemos datos, y a los cuales, la Archicofradía ha sido siempre invitada a asistir, en lugar preeminente, y después felicitada por su colaboración.

  • En 1599 fallece Bernardino de Obregón y es enterrado en el Cementerio del Hospital General.
  • En 1621 es trasladado a la Iglesia del Hospital General.
  • En 1634 es exhumado, solo para examinar los restos y vuelto a sepultar.
  • En 1670 es nuevamente exhumado para examinar y vuelto a sepultar.
  • El 19 de junio de 1725 es trasladado de sitio en la propia Iglesia del Hospital.
  • El 7 de diciembre de 1876 es exhumado y examinado.
  • El 10 de febrero de 1877 es enterrado en la nueva Capilla del Hospital, por derribo de la Iglesia.
  • Desde entonces, y luego de desaparecido el Hospital de Atocha y convertido en sala de exposiciones de pintura o Centro Reina Sofía, se desconocía el paradero de tan venerables restos, hasta su hallazgo detrás de un tabicado, en los sótanos del citado museo en 1999.
  • El 26 de Octubre de 1999, se procede al examen y traslado definitivo de sus restos a la Capilla del Cementerio de la Sacramental de Santa María, donde reposan actualmente.